El ayuntamiento convoca una reunión informativa con los propietarios. La gran mayoría rechaza las condiciones del contrato propuesto por ILD.
Alrededor de un centenar de vecinos de la localidad monegrina de La Almolda se reunió ayer por la tarde convocados por el ayuntamiento para seguir compartiendo posturas en torno a las condiciones de venta de sus terrenos para instalar en ellos el complejo de juego y ocio Gran Scala. La reunión resultó un fracaso y un buen número de asistentes la definieron como "decepcionante". Las estrambóticas cláusulas del contrato no convencen a casi nadie --solo una restringidísima minoría de propietarios asume las condiciones impuestas en ese documento-- y empieza a cundir el escepticismo entre los dueños de los terrenos, unas 2.500 hectáreas de secano en el término municipal de esta localidad monegrina.
A pesar de que se había especulado con la asistencia a la reunión de Mark Campbell, el nuevo rostro de ILD en España, este no apareció. Sí estuvo un abogado requerido por el consistorio que, según aseguraron las fuentes, reconoció que las condiciones del contrato no son las recomendables para firmar, aunque garantizó la solvencia y el buen hacer del bufete de abogados de Barcelona que está dirigiendo el contrato por parte de la promotora del complejo.
La oferta consiste, entre otros detalles, en el pago de una señal un 5% del valor del suelo (cifrado entre 6.000 y 9.000 euros), con la obligación de devolver esa señal para los agricultores si en dos años el proyecto del complejo no se materializa o no encuentra el marco legal autonómico adecuado para desarrollarlo y con una penalización del cuádruple del primer pago para los propietarios si deciden romper el preacuerdo. Asimismo, los propietarios deberían asumir el importe de las plusvalías.
DESÁNIMO EN EL MUNICIPIO Estas condiciones, inéditas en cualquier operación de este tipo, están creando desazón en muchos propietarios, a pesar de que quieren vender y que se instale el proyecto ahí.
También se plasmaron algunas dudas sobre la implicación del Gobierno autonómico en el proyecto, sobre todo en lo que se refiere a la creación de leyes específicas para permitir el asentamiento de Gran Scala, la declaración de interés supramunicipal o la posibilidad de expropiar algunos terrenos amparándose precisamente en la supramunicipalidad. Ninguna de las explicaciones --ya conocidas además por los vecinos-- supuso un consuelo para los propietarios, que observan con preocupación la ausencia de noticias por parte de los promotores, que llevan tiempo hablando de cifras astronómicas pero son incapaces de arreglar el asunto primordial: la adquisición de terrenos.
"Esto es tan fácil como que vengan aquí, traigan la maleta con el dinero y nos arreglemos", afirmaron algunos vecinos que desean vender pero con un contrato más claro. Esta es la segunda asamblea que se celebra en el municipio. La primera, convocada por el concejal de FIA en la localidad, Pedro Olona, se hizo el sábado, en la que se explicaron algunos aspectos de la operación.
Reproducimos íntegro el protocolo de colaboración que firmaron el 12 de diciembre de 2007 el Gobierno de Aragón y la sociedad ILD, promotora del proyecto Gran Scala
Según la legislación actual, el proyecto de Gran Scala, el complejo de juego y ocio de Los Monegros, es inviable.
Azajer ha presentado en Bruselas, ante la Comisión de Peticiones, una solicitud de comparecencia. Se solicita a la UE el reconocimiento de la ludopatía como enfermedad social, así como la elaboración de un marco legislativo común a los 27 Estados miembros.