El proyecto Gran Scala, conocido como Las Vegas de Monegros, para construir en este desierto aragonés un macrocomplejo de ocio y de juego, no ha sido todavía cancelado, pero su aplazamiento parece será, cuando menos, bastante largo.
Los promotores del proyecto no han depositado el aval de 20 millones de euros que el Gobierno autonómico les había sugerido para acallar los crecientes recelos y protestas ciudadanas. Aunque el plazo expiraba el sábado, el vicepresidente José Ángel Biel, ha pedido 'un poco de calma' y no ser inflexible con el tiempo, dada la magnitud del proyecto. Sin embargo, en medios políticos se define la situación como 'congelación indefinida'.
Alrededor de 1.500 personas participaron el sábado en la manifestación convocada en Zaragoza por la Plataforma Stop Gran Scala , integrada por organizaciones ciudadanas y ecologistas. Los manifestantes pidieron la dimisión del consejero de Industria, Arturo Aliaga, y del propio Biel, 'por haber avalado a unos promotores fraudulentos'.
Reproducimos íntegro el protocolo de colaboración que firmaron el 12 de diciembre de 2007 el Gobierno de Aragón y la sociedad ILD, promotora del proyecto Gran Scala
Según la legislación actual, el proyecto de Gran Scala, el complejo de juego y ocio de Los Monegros, es inviable.
Azajer ha presentado en Bruselas, ante la Comisión de Peticiones, una solicitud de comparecencia. Se solicita a la UE el reconocimiento de la ludopatía como enfermedad social, así como la elaboración de un marco legislativo común a los 27 Estados miembros.