Artículo de Hipólito Gómez de las Roces, fundador del Partido Aragonés y presidente del Gobierno de Aragón entre 1987 y 1991. "Como nuestros líderes no deben esperar nada bueno de lo que ellos mismos hagan, optan por confiar lo principal a la iniciativa privada." "Los monegrinos pedían agua para trabajar y los políticos implicados prefieren dársela para ociar."
Sí; parece que estamos en vísperas inminentes de tener, en esta sufrida tierra de Aragón, una provincia más y más autónoma que las otras, aprovechando el camino del ocio que es juego distinto del parlamentario y sin tocar la Constitución porque esta ya advierte que, cualquier alteración de los límites provinciales habrá de ser aprobada por las Cortes Generales mediante ley orgánica o sea, será una provincia silente en la que solo se oirá el "hagan juego, señoras y señores". Lo demás, ¿qué importaría?
Los promotores aspiran a hacer en esa provincia no declarada lo que nunca se permitió que hicieran las preexistentes. Ahora aprenderemos que el camino del ocio es distinto, más pícaro que el parlamentario y que en esa provincia los políticos parecerán comparsas. Como nuestros líderes no deben esperar nada bueno de lo que ellos mismos hagan, optan por confiar lo principal a la iniciativa privada. Ahora que tiene tanta aceptación eso del manos libres, es lógico que los audaces emprendedores que aterricen por aquí sean los que manden. Ya lo dijo Lope: "No anda el carro si no le untan".
Nadie se había detenido a pensar que nuestro futuro dependía sólo de hacer viable en la Comunidad Autónoma de Aragón un pomposo establecimiento de Centros de Ocio de Alta Capacidad que se ajuste, eso es indispensable, "a los parámetros internacionales que rigen en las zonas de características análogas". Los expertos esperan de ellos más frutos que del regadío y sin sudores en la frente. Con parámetros de esos, chufletas.
Los monegrinos pedían agua para trabajar y los políticos implicados prefieren dársela para ociar; ¿cómo podrían quejarse los monegrinos? Monegros entero o al menos Ontiñena, que una vez soñó instalar allí una siderúrgica, cree ahora que encontró la panacea soñada. Dios les asista.
Hubo un ministro en España que rechazaba cualquier temor ante las crisis y que, acordándose que antes había sido empresario, solía colocar en sus eufóricos discursos esta frase lapidaria: "A las crisis los empresarios las llamamos oportunidades". Aprendámoslo que nos va a hacer falta.
Ahora nos dicen que aquellos centros "configurados como conjuntos que integran de modo coherente y sujeto a una planificación global actividades de ocio, recreativas, deportivas culturales, de juego (distinto del deportivo, supongo aunque no lo aclaran), comercial y hotelero constituyen la respuesta espontánea (¿espontánea, dicen?) que diversos países han diseñado (¿también diseñándolos espontáneamente?) para hacer frente al turismo masivo que busca, con un mínimo de desplazamientos, el disfrute de un amplio conjunto de actividades de ocio de la más variada naturaleza".
Era de temer. Esas frases entrecomilladas aunque parezcan extraídas de algún folleto turístico figuran en el preámbulo del proyecto de ley que a toda prisa elaboró alguien por encargo del Gobierno de Aragón y ya veremos si también de esa cuarta provincia que se barrunta sin saber a ciencia cierta quién mandará allí, si la iniciativa privada como se empieza diciendo en aquel preámbulo o si "la implantación de esos centros se ha diseñado (¿ya?) bajo el principio de su estricta dirección pública" como se dice un poco después. Confieso que nunca habría apostado a favor de que el porvenir de Aragón acabase dependiendo de la tahurería por grande que vayan a ser el número y las dimensiones de los tinglados que allí se monten. Tampoco entiendo cómo podrán ser de "utilidad pública" o de "interés social" los ingenios que allí se alcen expropiando. ¿Sirven para eso las expropiaciones?
Nuestra II República, que no siempre se equivocó, prohibía los juegos de azar y dos avispados personajes, aprovechando el parentesco de uno de los partícipes con cierto ministro, idearon una maquinita cuyo funcionamiento decían no dependía de la suerte sino de la habilidad; de allí procede lo del estraperlo. Cuando se comprobó el engaño, porque el artefacto solo producía resultados aleatorios, se montó una escandalera que ahora no se va a repetir gracias al consenso nacional de los poderes públicos (Madrid y 17 más); todos han ido explotando "en amor y compaña" cualquier clase de juegos y en eso coinciden con el insensato parecer de tantos españoles. Como en eso íbamos algo atrasados, ¡alea jacta est!, el Gobierno nuestro de cada día y sus dos partidos en las Cortes, quieren persuadirnos de que el porvenir depende del azar y que lo demás son pájaros volando. Seguiremos.

La empresa promotora podría abonar este jueves el pago de una cantidad estimada de entre los 200.000 y 300.000 euros a los dueños de propiedades particulares donde se pretende construir el macrocomplejo.

Dentro de ocho meses deberá hacer efectiva la compra y abonar el cien por cien del precio de los terrenos para Gran Scala.

El Consejero de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, ha manifestado que "ILD debe aportar ahora los 12 documentos que marca el artículo II de la Ley de Centros de ocio de Alta Capacidad de Aragón".

ILD, promotor del complejo de ocio y entretenimiento Gran Scala ejecutará en junio el tercer y último pago de la opción de compra sobre los terrenos en los que se ubicará el mayor centro de ocio y entretenimiento de toda Europa.

ILD, que no ha llegado a ocupar las oficinas que alquiló en Plaza, reduce la superficie del complejo y el número de parques temáticos.
Introduce tu correo electrónico para darte de alta en nuestra lista de distribución. Podrás darte de baja cuando quieras.